Oskar tiene doce años y vive con su madre en un barrio de los suburbios de Estocolmo. Es un niño bastante solitario al que sus compañeros de clase acosan y atormentan diariamente.
Pero un día Oskar conocerá a Eli, una niña que acaba de llegar al barrio y que se convertirá en su única amiga, aunque sea rara y solo pueda jugar con ella por la noche.
Con la llegada de Eli comienzan a sucederse una serie de asesinatos que mantiene desconcertada a la policía local, pues todo apunta a que se enfrentan a un asesino en serie cruel y sanguinario.
Una historia de vampiros muy original por mezclar el terror propio de estos seres y la peor faceta del ser humano: bullying, violencia sexual, abusos, alcoholismo, drogas...
A veces te hace dudar de quién es el verdadero monstruo.






