Cuando Aurora comienza a perder la memoria le pregunta a su hijo: "Y tu hermano, ¿ dónde está ?. Una frase que podría ser cotidiana y trivial si no fuera porque ese hijo, de cincuenta y tres años, siempre había creído que era el único.
¿ Será cierto o se trata de una alucinación ? ¿ Cómo podría cambiarle esto la vida ? ¿ Pesan más los recuerdos borrosos de su madre o las certezas que afloran entre las grietas de sus discusiones ?
Para descifrar la verdad, ambos iniciarán un viaje en autocaravana junto con su vieja perrita hasta Vera de Bidasoa, un pueblo entre montañas donde Aurora vivió de joven al abrigo de la dura y siniestra Sección Femenina.
En esta novela pesa más lo que se calla que lo que se habla. También tiene especial protagonismo lo que se olvida, pero que nunca se borra del todo.
Un tema duro, pero tratado con excesiva sensiblería.
