Comillas, verano de 1882. La aparición del cadáver de una mujer en la playa sacude la villa.
Entre susurros, acusaciones y secretos familiares, la joven Mada Riva es señalada como culpable del asesinato.
Para proteger tanto el apellido como el honor, su propia familia forma su sentencia: debe desaparecer sin dejar rastro.
Mada llega a un Madrid caótico y fascinante donde deberá enfrentarse a la soledad y al olvido. Su refugio será un hogar de muchachas humildes, pero su talento para la lectura y la escritura la llevarán a trabajar para don Gonzalo, quien queda prendado de su hermosura y, sobre todo, de la rebeldía que guiará su vida
En una sociedad que calla a las mujeres, Mada alzará la voz y, entre sombras del pasado, descubrirá que es posible amar sin miedo y reivindicar su nombre.
Parece más un folletín que una novela. Una versión más de la Cenicienta. Puro maniqueísmo.

