Una mañana, una mujer que vive en una barcaza en un canal descubre el cadáver de su vecino de otra barcaza.
A partir de ahí, hay una serie de personajes que van exponiendo lo que van haciendo a partir de ese día y lo que van pensando.
Uno de esos personajes es Miriam, la vecina; otro es Laura, una chica conflictiva que había pasado la noche anterior con el muerto, con el que se había peleado. También está Irene, vecina de la difunta madre del asesinado, Carla, tía del muerto y Theo, su exmarido.
Todos ellos hablan de los demás y así vamos conociendo a todos ellos y nos vamos haciendo una idea de las relaciones que había entre ellos.
Interesante, sobre todo porque no hay un detective que investigue el asesinato y es el lector el que va avanzando hasta el desenlace final.


