Rachel es una treinteañera fracasada, divorciada y alcohólica.
Ha perdido su trabajo debido a su alcoholismo, pero viaja a Londres todos los días para que su compañera de piso no sepa que está sin trabajo.
Desde el tren observa a una pareja que vive cerca de su antigua casa y se imagina la vida perfecta que deben llevar.
Pero un día ve algo que le dispara las alarmas y, a partir de ese momento, todo se va complicando más y más.
Intriga psicológica muy bien dosificada que te mantiene en vilo casi hasta el final.
