Comienza esta historia con la aparición del cadáver de un antiguo conocido del agente de la Interpol Thomas Connors, conocido que quería entregarle una información a la que, en principio, nadie encuentra sentido.
la investigación le lleva a Benarés, ciudad en la que el inspector Dual se está encontrando con una serie de cadáveres de intocables a los que les han seccionado la lengua post mortem.
Después de conocer que su amigo trabajaba para una internacional farmacéutica, su investigación y la del inspector Dual convergen en una sola.
Aunque es esencialmente una novela negra, me gustó más su postura crítica con las prácticas poco éticas de las multinacionales farmacéuticas y también la constatación que hace de la miseria de la actual sociedad hindú que, a pesar de gastarse millones de dólares en grandes proyectos, tiene a la gran mayoría de sus habitantes careciendo de lo básico.
También padecí un empacho con tanta descripción del panteón religioso hindú.

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