miércoles, 15 de febrero de 2017

ARRUGAS

Emilio, un antiguo director de banca que sufre principios de Alzheimer, es internado por su hijo en una residencia de ancianos.
Allí hace amistad con su compañero de habitación que le ayuda a sobrellevar el día a día.
Me dejó un poco descolocada. No era lo que me esperaba. Pero está muy bien.
Trata la vejez y sus achaques con realismo y delicadeza sin caer en ningún exceso.

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