Con su habitual estilo ameno y un pelín irónico el autor nos cuenta la historia de la Inquisición, desde sus inicios hasta su fin, con realismo, sin caer en exageraciones tan frecuentes en otros libros.
A lo largo del libro vemos cómo la Inquisición, maquinaria bien engrasada, se supo ir adaptando a las diferentes épocas que le tocó vivir, a las nuevas costumbres y cómo fue diversificando sus funciones.
Tiene un espacio, con nombres y apellidos, para casos que han quedado bien documentados: bígamos, brujas, herejes, delitos sexuales y un largo etcétera.

No hay comentarios:
Publicar un comentario