En una tranquila calle de Dublín, una librería perdida está a la espera de ser encontrada...
Durante mucho tiempo, Opaline, Martha y Henry han sido los personajes secundarios de sus propias vidas. Pero cuando una librería que desaparece lanza sobre ellos su hechizo, los tres incautos desconocidos descubrirán que sus historias son tan extraordinarias como las que se despliegan en las páginas de sus amados libros.
Cuando liberan los secretos que se guardan en las estanterías, se ven transportados a un mundo mágico... donde nada es lo que parece.
Un libro muy bonito, que no superficial. Una trama bien estructurada, unos personajes muy reales y un relato muy entretenido con un poco de magia, que lo hace aún más interesante, si cabe.
Hacía tiempo que no leía un libro que me dejara tan buen sabor de boca.
