A principios del siglo XX, mientras en Europa parece inevitable una guerra entre las principales potencias, la joven española Isabel de Alsasúa se traslada a vivir al castillo de su tía, la Gran Duquesa de Brunstriech, en el corazón del imperio austrohúngaro.
Allí conoce a sus dos primos, Lars y Karel. Se enamora del primero y tiene una aventura con el segundo y los dos, evidentemente, se enamoran de ella.
Pero en esta historia nadie es, en realidad, lo que aparenta. Ni los protagonistas ni la mayoría de los invitados que van a pasar las navidades al castillo de Brunstriech.
Aunque hay por el medio una secta peligrosa que intenta destruir el mundo, varios asesinatos y un asunto de espionaje, el libro nos cuenta una historia romántica de toda la vida.
Se deja leer sin mayores pretensiones. Lo mejor, que está escrita de forma epistolar.
