La historia comienza con el descubrimiento de los cadáveres de una pareja de ancianos, dueños de la próspera Gráficas Adell, que presentan signos de haber sido terriblemente torturados, y el de una criada rumana que se encargaba de acompañarlos durante la noche.
El equipo de investigación policial se pone inmediatamente a trabajar.
Parece, por la forma de actuar de los asesinos, que están implicadas personas próximas a las víctimas, pero la investigación no da avanzado.
Entre los policías encargados del caso está el protagonista, Melchor Martín un héroe de turbio pasado, del que poco a poco vamos conociendo toda su vida, ya que él es el hilo conductor de la narración.
Una novela muy entretenida, que cuesta parar de leer y que, aparte de la investigación, toca temas tan diversos como la venganza y el perdón, la vida y el amor y, sobre todo, es la historia de un individuo, el protagonista, en busca de su identidad y de su lugar en el mundo.
