Dos son los protagonistas de esta historia: Germain y Margueritte.
Germain es un hombretón de cuarenta y cinco años y casi analfabeto. Hijo poco querido y escolar humillado, pasa el tiempo en el bar con sus amigos, haciendo chapuzas y cultivando un pequeño huerto.
Pero una tarde, en el parque, conoce a Margueritte, una anciana culta que fue científica durante su vida laboral.
Los dos coinciden en el mismo banco compartiendo la afición de contar palomas y así se inicia una amistad que va a dar un vuelco total a la vida de Germain.
Un librito entrañable que se hace excesivamente corto. Bien escrito y muy ameno.
