En este libro Saramago parte del supuesto de que en el país hay unas elecciones generales y en la capital una aplastante minoría vota en blanco.
A partir de ahí desarrolla una lúcida crítica, no exenta de fino humor, de las estructuras del poder y de su capacidad de manipulación, que no se detiene ante nada, llegando a retorcer la verdad en su beneficio hasta límites insospechados para el común de los mortales sin ningún escrúpulo y sin detenerse ante nada ni ante nadie.
Libro de una vigencia extraordinaria, de lectura recomendada tanto en este momento com en cualquier otro.
