En este libro, en clave autobiográfica, la autora nos relata la vida de su familia y, principalmente, la suya propia desde poco antes de que su padre fuera asesinado y todo el proceso posterior hasta la actualidad.
Toda la vida de la autora está marcada por esa ausencia, ya que tenía 11 años cuando sucedió el luctuoso hecho y ella era la única fémina entre los cinco hermanos, por tanto, el ojito derecho de su padre.
Tanto Sara como el resto de la familia intentaron adaptarse y seguir adelante. No todos lo consiguieron.
Una historia conmovedora, aunque algo repetitiva en algunos momentos.
