Aquí se relatan las historias de dos familias vascas que viven en un pueblo pequeño.
Había sido grande la amistad que durante años uniera a los progenitores. Las madres habían sido amigas ya en el colegio y los padres tenían las mismas aficiones, pero uno de ellos es empresario y el hijo del otro pasa a ser miembro activo de ETA.
A partir de ahí todo cambia y, con asesinato de por medio, la desgracia se ceba en las dos familias.
Novela realista que refleja la dura vida de los no-etarras en un pueblo en el que todos se conocen y lo solo que puede uno sentirse en el día a día, a pesar de estar rodeado de gente conocida.
Muy buena, que trata con tacto y sin dramatismo la problemática vasca.
