Alice Humbert tiene el alma desgarrada. Erno Hessel, el amor de su vida, la ha dejado para irse a vivir a Nueva York y París se prepara para albergar los Juegos Olímpicos de 1927, con lo cual todo es actividad y oportunidades.
Erno, antes de irse, le ha regalado a Alice un local en el que ella y sus hermanos convertirán en su hogar y en una tienda de modas que se irá abriendo al público poco a poco.
Gracias a los Juegos, Alice conoce a uno de los nadadores que participan en ellos y algo nace entre los dos, pero Alice no puede olvidar a su gran amor.
Una bonita historia muy bien contada que trata de los sentimientos, la amistad, las responsabilidades familiares, el amor materno-filial y, sobre todo, del amor con mayúsculas.
A veces se me hizo algo pesada con tanta vuelta y tanta reflexión.
