Un antiguo agente secreto, conocido como Púa, que lleva tiempo fuera de la circulación, es convocado por un viejo compañero, Mazo, al que le debe la vida para que salve a su única hija, ya que él agoniza en la cama de un hospital.
El protagonista está desencantado de todo porque para proteger las libertades tuvo que cometer actos terribles que no puede olvidar y le han marcado para toda la vida.
Una historia oscura, agobiante, que nos enfrenta a la guerra que muchas veces se tiene para luchar contra el terrorismo. Los personajes siempre están en la sombra, no merecen honores ni medallas y lo tienen asumido.
Estuvo entretenida, pero se me hizo larga. No llegó a atraparme del todo, quizás porque pasa de puntillas por algunos temas y algunas escenas sin ahondar en ellas.
El desenlace, lógico y necesario.
