Molly es una joven camarera en un hotel de lujo. Es tímida y torpe en el trato social. Es también aplicada, comprometida, profesional. Una perfeccionista.
Es solo una camarera y nadie repara en ella. Pero un día encuentra un cadáver en una de las suites y su vida da un vuelco, obligándola a convertirse en detective para limpiar su propio nombre, a adentrarse en un mundo que va más allá de lo aparente.
Una novela entretenida con una prosa fresca y directa. Una trama muy bien planteada y desarrollada y con un giro inesperado al final.
