Flora es una joven madrileña de treinta y muchos años, casada sin hijos, que vive una existencia anodina con un esposo cuya principal afición es ver la televisión.
Una noche de regreso de una reunión de amigas conoce a un joven y pasa con él la noche en su hotel.
Sobre la mesilla de noche de la habitación Flora, gran lectora, ve el libro que está leyendo su amante de una noche: "Niebla en Tánger".
Ese libro y su lectura pondrán la vida de Flora patas arriba y la llevarán a vivir una aventura que cambiará completamente su vida.
Es un libro entretenido pero, a ratos, algo flojo. Esperaba más de él. Algunas escenas parecen muy forzadas y, algunas veces, te montas un lío entre el pasado y el presente.
Bajo mi punto de vista, los premios Planeta de este año no llegan a la suela de los zapatos de los del año pasado.
