La novela comienza con una cena entre amigos que hace tiempo no se veían y acaba con pelea.
Una de las implicadas, Helena, aparece muerta a la mañana siguiente, desnuda, con las bragas en la boca, pero sin agresión sexual.
Cuando el inspector Knutas y su equipo están dando palos de ciego en la investigación, aparece el cadáver de otra mujer con las mismas características que el primero.
Aún hay otro asesinato más y casi un tercero hasta que descubran al asesino.
La típica novela negra de la actual literatura nórdica.
Se deja leer bien y mantiene la intriga hasta el final.
