Novela casi autobiográfica, la acción arranca cuando los alemanes toman Francia y la gente huye de la capital.
La autora nos detalla todo tipo de situaciones de aquellos que huyen, tanto trágicas como esperpénticas y protagonizadas por todo tipo de personas de distintas clases sociales, sin concesiones, con una crudeza total.
Esto en cuanto a la primera parte del libro.
En la segunda, con los alemanes más o menos instalados, nos va mostrando el día a día de la convivencia, siempre difícil, entre ocupados y ocupantes, también con distintos tipos de personajes, centrándose en el lado más humano de la cotidianeidad.
Una lectura que impresiona y estremece, principalmente sabiendo las condiciones en las que la escribió y cómo y dónde acabó la joven Iréne.

