Mineápolis, 2016. Un delincuente habitual, sospechoso de traficar con armas, es víctima de un tiroteo en plena calle.
Todas las pistas conducen a Tomas Gomez, un hombre tranquilo de pasado misterioso, relacionado con una importante banda, que parece haberse esfumado.
Además, se van a cometer más asesinatos. Es como si Gomez no pudiera parar de matar.
Mientras tanto, Bob Oz, un detective suspendido del servicio y con alguna que otra mancha en su historial, queda fascinado por el caso. Se obsesiona con la idea de dar caza a un asesino en serie al que solo él logra comprender y no se detendrá ante nada, desobedeciendo a sus superiores.
Busca a un verdugo que quizá cargue con un pasado tan trágico como el suyo.
Aunque narrada en dos líneas temporales, la más actual es casi irrelevante.
Una historia típica del autor que no puedes dejar de leer y que contiene una profunda reflexión sobre la violencia, la culpa y la justicia.
