Ambientada en un pueblo sureño ficticio de Estados Unidos, la historia es narrada por Jean Louise Finch, una niña de 8 años, hija de Atticus Finch, abogado de moral intachable que defiende en los tribunales a un negro acusado injustamente de intentar violar a una chica blanca.
Aunque los temas tratados son basicamente la violación y el racismo imperante en EEUU en la primera mitad del siglo XX, sobre todo en los estados del Sur, la novela en ningún momento es escabrosa ni excesivamente violenta. Se lee muy bien, aunque acusa algo el paso del tiempo.
Es poco creíble que la protagonista, su hermano, 4 años mayor ella, y su amigo sean unos niños tan listos y tan buenos. O sea, unos niños de novela.
