Reflexiones de un hombre depresivo de cincuenta y seis años que, en la época en la que escribe, se dedica a ir de hotel en hotel y de ciudad en ciudad presentando y promocionando un libro que ha escrito sobre sus padres, a los que ha profesado, y lo sigue haciendo, un inmenso cariño, sobre todo al progenitor.
Es un canto a la memoria, al amor a los padres y a los hijos, a las pequeñas cosas cotidianas, a la amistad, una búsqueda de la verdad, un canto a la alegría, pero también a la tristeza...
En fin, es una obra entre el ensayo y la novela, algo densa, que me ha costado un poco leerla, sobre todo la segunda mitad.
Aunque se titula "Alegría" destila tristeza por todas partes.
