El protagonista de esta historia es Malone Moulin, un niño de tres años y medio al que su psicólogo escolar dedica una especial atención ya que encuentra algo inquietante en sus recuerdos.
Tanto es así que pide a la comandante de la policía de Le Havre, Marianne Angresse, que está en ese momento totalmente entregada a la investigación de un robo a un banco en el que los asaltantes se han hecho con un sustancioso botín.
Me ha gustado de principio a fin. La trama, su desarrollo, los personajes y, sobre todo, el punto de humor que le pone a toda la historia que, a veces, parece cogida con pinzas.
Muy, muy entretenida.
