La historia empieza con Lina llegando a España después de muchos años fuera. Vuelve para visitar a su hermana que está muy enferma y ese reencuentro hace que empiece a tirar del hilo de la memoria y a contarnos su vida.
Estefanía y Selina, hijas de una familia acomodada de Oviedo, viven sus días entre las imágenes religiosas del taller familiar y los sueños de un matrimonio ideal. Pero en la Asturias de los años treinta, el amor nunca es solo amor, es clase, es política, es destino.
Fani se enamora de un guardia civil. Lina, de un joven minero comprometido con la lucha obrera.
Entre el incienso y la dinamita, sus elecciones marcarán el rumbo de sus vidas y el de toda una familia.
Cuando la revolución estalla, la tragedia golpea y el rencor levanta muros incluso entre hermanas.
Una novela más, sin nada destacable. Bastante sencilla, aunque entretenida, con un final un tanto abrupto. Parece como si a la autora le entrara prisa por acabar la historia.
