Otra entrega más de la serie de novela negra de esta autora ambientada en la isla de Gotland.
La investigación comienza cuando se descubre el primer cadáver, el de una agente inmobiliaria que se iba a encargar de la venta de una valiosa granja antigua heredada por tres hermanos: Julia, María y Daniel.
Julia, la mayor, vive en la granja y se encarga de explotarla. Es por eso que no quiere venderla porque la considera su hogar. Pero sus hermanos necesitan el dinero y deciden ponerla a la venta.
Se encargan de la investigación el inspector de policía Anders Knutas y su colega, Karin Jacobsson, pero no dan avanzado en el esclarecimiento de los hechos que se va enmarañando más con la aparición de nuevos cadáveres.
Los capítulos son cortos y el ritmo ágil, por lo que se lee muy bien, aunque el desenlace parece algo inapropiado, ajeno a la historia que se ha ido mostrando.
