Aquí se cuentan las historias de tres mujeres que vivieron desde ámbitos totalmente distintos la Segunda Guerra Mundial.
La estadounidense Caroline Ferriday, antigua actriz, trabaja desinteresadamente a favor de los refugiados franceses y, especialmente, de los huérfanos.
La polaca Kasia Kuzmerich, todavía adolescente, tras la invasión nazi, empieza a trabajar para la resistencia polaca y es internada, junto a su madre y su hermana, en el campo de trabajo de Ravensbrück.
Y, por último, Herta Oberheuse, médica alemana a la que el régimen de Hitler no permite ejercer la cirugía por ser mujer y acepta un trabajo en Ravensbrück.
Tres vidas totalmente distintas que de alguna manera se van a relacionar y nos van a permitir entender cómo se vive el mismo conflicto según quien sea el protagonista.
Una novela cruel y tierna a la vez que no puede dejar a nadie indiferente.
