Dos historias forman esta novela. Por un lado, en la actualidad está Soléne, una abogada que, tras pasar por una grave crisis profesional y personal, decide dejar su trabajo y dedicarse al voluntariado.
Por otro lado está Blanche Peyron, una activista del Ejército de Salvación que, a principios del siglo pasado invierte todas sus fuerzas y recursos en encontrar un refugio para cada mujer que viva en la calle.
Alrededor de ambas vamos conociendo a una serie de mujeres excluídas de la sociedad, que han caído en la marginalidad por muy diversos motivos.
El elemento cohexionador y verdadero protagonista de la obra es el Palais de la Femme que, desde 1926, proporciona un hogar a mujeres sin techo.
Un canto a la fuerxa de las mujeres que nos habla de pérdidas y sufrimientos, pero también de bondad y freternidad.

