Este libro narra las historias de dos familias españolas en la segunda mitad del siglo XX, una del País Vasco y otra de Murcia.
En el País Vasco, Engracia queda prematuramente viuda con dos hijos pequeños y otro en camino.
El pequeño, Esteban, cree tener vocación religiosa e ingresa en el seminario, pero antes de profesar descubre que ese no es su camino.
En Murcia, a Engracia, felizmente casada con un guardia civil, ETA le mata a su marido, y queda también viuda con un niño pequeño, Carmelo, que acaba dedicándose al mundo del espectáculo.
Quiere el destino que ambos se encuentren en Madrid e inician una relación duradera.
Es un libro entretenido y de fácil lectura, como todos los que he leído de este autor, pero en un auténtico dramón. Y algunas tramas, de las muchas que hay, parecen cogidas con alfileres.
