Mississipi, 1933. Meg, de once años, vive en un orfanato desde que su madre desapareció una Nochebuena sin dejar rastro.
Con el paso del tiempo, la esperanza de que regrese a buscarla se desvanece y la vida en el orfanato se vuelve cada vez más dura.
Entre carencias y silencios, Meg aprende a sobrevivir mientras se aferra a un único sueño: que una familia la escoja y le dé un hogar.
Birdie, una joven fuerte y rebelde, llega a Oxford en plena Gran Depresión para pedir ayuda a su hermana, ahora casada con un influyente banquero de la alta sociedad. Su objetivo es salvar la finca familiar y escapar de la ruina que amenaza con devorarlo todo.
El destino entrelaza entonces los pasos de Birdie con los de Charlie, la madre de Meg, una mujer dispuesta a luchar contra cualquier obstáculo para recuperar a su hija.
Una novela coral que combina personajes entrañables, una ambientación cuidada y denuncia social.
Una lectura absorbente. No podía parar de leer.
