Otra entrega de la serie protagonizada por el ex-detective David Gurney.
Aquí, Jack Hardwich, pieza clave en la resolución del caso del Buen Pastor, ha sido despedido por ayudar a Gurney en su investigación y acude a su amigo para que le ayude a revisar una condena que cree que ha sido claramente injusta debido a la ineptitud policial.
Pero Gurney, aunque no se niega a ayudarlo, no se conforma con que simplemente se reabra el caso. Él quiere conocer la verdad, saber que si la viuda que está condenada por el asesinato de su marido, es inocente, hay un asesino por ahí suelto y él quiere atraparlo.
Así el ex-policía vuelve a poner en peligro su vida para desesperación de Madeleine, su mujer, que no puede hacer otra cosa más que apoyarlo.
Es ésta una novela como todas las de la saga. Entretenida, amena, que te atrapa siempre, aunque el desenlace parece un poco forzado.



