Ésta es la historia de una mala persona, desde su más tierna edad hasta su muerte: Thomas Spencer, hijo de un abogado norteamericano y de una enfermera emigrante y con un hermano menor, todos ellos buenas personas.
Thomas encontrará a lo largo de su vida a otras muchas buenas( y no tan buenas) personas a las que utilizará siempre en beneficio propio.
El libro está bien. Aunque no empaticé con el protagonista, sí lo hice con muchas de las personas que lo tienen que sufrir. Lo que no me gustaron fueron las partes que ponía "Debería haber dicho..." o "Debería haber hecho...". Es la historia de un canalla y punto.
