La trama comienza con dos asesinatos en librerías de Vitoria y Madrid.
El ex-inspector Unai López de Ayala, Kraken, recibe una llamada en la que le exigen el hallazgo de un libro de horas a cambio de la vida de su madre, madre que lleva muerta y enterrada desde hace cuarenta años. Pero la sangre que le envían como prueba dice otra cosa.
Entonces comienza una investigación contrarreloj en las dos capitales, que nos adentra en el más recóndito mundo de los bibliófilos y las falsificaciones de libros antiguos, en los que no siempre el más inocente es lo que parece.
Una novela que se lee casi de un tirón y, de paso, nos enseña muchas cosas del mundo de los libros.





