Esta novela desarrolla el típico triángulo amoroso formado por Amanda, que se queda a la vez sin novio y sin trabajo y se va a un pueblecito del Norte a tomar posesión de la inesperada herencia de una poco conocida tía suya, Javier, un arquitecto que vive en el pueblo donde Amanda va a tomar posesión de la casona heredada de su tía y que quiere convertir en hotelito y Michael, de profesión espía e hijo del amante de su difunta tía.
Novela sin mayores pretensiones que leí con interés ya que mantiene las dosis necesarias de intriga hasta llegar al previsible final.
