Málaga, 1990. La pequeña Candela corretea entre las hileras de olivos que pertenecen a su familia. Siempre a su lado, el abuelo y la tía Julia le transmiten el amor y la devoción por esas tierras y por el aceite que eso árboles les brindan.
En el mismo olivar, dos décadas después, aparece el cuerpo sin vida de Julia.
El trágico suceso hace volver a Candela a Las Golondrinas, la finca familiar de la que decidió alejarse años atrás.
Un diario lleno de confidencias y el repentino y anhelado reencuentro con Fran, su amor de adolescencia, le recuerdan una ardua verdad: relegar el pasado al olvido no hace que desaparezca.
Mientras la investigación sobre la muerte de su tía avanza, los silencios familiares comienzan a resquebrajarse y los secretos más oscuros se revelan para sacudir los cimientos de Las Golondrinas.
Interesante; aunque, a veces, la narración se complica demasiado.
