Marcus es un sacerdote investigador que tiene el don de detectar el mal en las personas.
Sandra es fotógrafa de la policía y es muy observadora, aparte de muy buena en lo suyo.
Los dos se verán unidos en la investigación de los crímenes de un asesino en serie que siembra el terror en la ciudad de Roma matando cruelmente a parejas de jóvenes enamorados.
Un asesino escurridizo que parece protegido por fuerzas superiores.
Una novela interesante de principio a fin. Te engancha desde la primera página. Una trama bien urdida y resuelta de forma impecable sin dejar ningún fleco suelto y en la que el interés y la intriga no decaen nunca.
