Una fría mañana de invierno el cadáver de una adolescente aparece en una parada de autobús del extrarradio madrileño.
El equipo del inspector Iván Moreno y del subinspector Jotadé Cortés, el único policía gitano de su comisaría, descubre que se trata de una joven desaparecida años atrás y que ha sido asesinada tras dar a luz. Es la última de una larga lista de secuestradas a las que han matado justo después de ser madres.
Jotadé tiene que enfrentarse a este nuevo caso mientras atraviesa una crisis con Lola, su pareja, e intenta al mismo tiempo ayudar a Lucía, que lidia con un nuevo y turbio incidente en el centro de menores donde ahora reside.
Cuando otra chica desaparece, Jotadé tendrá que dejarse guiar por su extraordinaria intuición y mirar en su entorno más cercano, donde desde hace años se esconde una verdad terrible.
Un libro que te engancha desde la primera página y en el que no sobra ni falta nada.
