Este libro refleja, en quince cuentos, la vida cotidiana de la clase media dublinesa de principios del s. XX.
Una visión descarnadad e la mediocridad del día a día de la sociedad acomodada de la capital irlandesa dominada por la religión, las supersticiones y las convenciones sociales.
Es un libro difícil de leer, ya que no conozco Dublín ni sus costumbres y menos las de hace un siglo.
