El 24 de enero de 1943, Charlotte Delbo fue deportada al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau en un convoy junto con otras doscientas treinta mujeres, la mayoría, como ella, miembros de la Resistencia francesa. Sólo cuarenta y nueve sobrevivieron.
En estos dos libros, presentados en un solo volumen, cuenta la autora sus experiencias durante el cautiverio.
No es una historia al uso. Pasa de la poesía a la prosa, de hablar de ellas, las mujeres, a mostrarnos lo que veían de los hombres prisioneros, de los niños, las familias que llegaban, los crematorios, el trabajo, el frío, la falta de higiene, sin un hilo argumental definido.
Los relatos son un homenaje a la resistencia humana, a la amistad, a la camaradería, con un lenguaje sencillo y directo.
Con frases tan impactantes como ésta: "Perder la sensatez y perseverar en la locura de esperar fue lo que salvó a algunos".
Un documento imprescindible.
