Ambientada en Galicia, principalmente en la zona de las Fragas del Eume, empieza con un crimen cometido en Iria Flavia, del que le encargan la investigación a nuestra protagonista, la comisaria Paula, trabajo que realiza de manera impecable.
Meses más tarde aparece en las inmediaciones del Monasterio de Caaveiro el cadáver de un obispo y la comisaria sabe inmediatamente que este crimen está relacionado con el de Iria Flavia.
La historia es entretenida y la acción se desarrolla de manera trepidante, sin respiros. A veces demasiado rápido, para mi gusto.
Los personajes secundarios están perfilados lo justo y el asesino se saca de los cánones habituales.
En fin, lectura ligera y amena.
