Aquí se cuenta la historia de una familia del Pirineo, concretamente del Valle de Arán, que debe hacer frente a una España desolada por las consecuencias de la guerra y la dictadura. El matrimonio, formado por Luis y Pepita, lucha por sobrevivir y proteger a su familia durante la Guerra Civil mientras trata de mantenerse unido.
Sus hijos y nietos se verán profundamente afectados por las heridas físicas y emocionales del conflicto e intentarán navegar los años de posguerra manteniendo su memoria e identidad intactas.
Y, llegado el caso, resistiéndose al régimen.
Este libro no me ha aportado nada nuevo sobre el tema de la Guerra Civil y posterior dictadura. Además, quiere ser pedagógico y lo que consigue es aburrir y liar al lector.
