Novela típicamente inglesa ambientada en los días inmediatamente anteriores al estallido de la Primera Guerra Mundial.
Joseph Reavley, profesor en Cambridge, recibe la visita inesperada de su hermano Matthew, que trabaja en el Servicio Secreto, que viene a comunicarle el fallecimiento de sus padres en un accidente de tráfico.
Los dos hermanos empiezan a investigar y llegan a la conclusión de que el accidente en el que fallecieron sus progenitores fue provocado.
Unos días más tarde aparece muerto en su habitación, de un tiro en la cabeza, uno de los más brillantes alumnos de Joseph.
La policía investiga esa muerte y los dos hermanos intentan averiguar qué les pudo pasar a sus padres y Joseph también investiga por su cuenta la muerte de su alumno.
Me costó trabajo acabarla, y eso que hasta el final no se averigua nada, todo son indicios y sospechas.
La historia no avanza, da vueltas y vueltas, la descripción de ambientes resulta agobiante y resulta increíble las depuradas interpretaciones del lenguaje corporal. Todos son unos expertos.
Lo mejor, la evolución del ambiente prebélico, desde la incredulidad de que el asesinato de Sarajevo les vaya a influir en nada hasta la convicción de que pronto tendrán que ir a la guerra.
