sábado, 21 de marzo de 2026

LA FRONTERA LLEVA SU NOMBRE

Desde finales del siglo XIX hasta los años cincuenta del siglo pasado, las jóvenes más humildes de los valles del Pirineo navarro y aragonés cruzaban a pie las montañas para trabajar en las fábricas de alpargatas del lado francés. Por su estacionalidad , les llamaban "las golondrinas".

 Esperanza Ayerra es biznieta de Esperanza, una golondrina que cruzó los Pirineos en 1913 y a la que la mayor contienda mundial robó su porvenir.

 Es nieta de Esperanza, conocida como Perla, que no tuvo padre, ni marido, por el cruel destino de una España dividida.

 Es hija de Espe, una mujer que se tragó sus penas y a la que la historia dejó sin aire.

 Es el fruto de la frontera entre dos países que se alejan y se acercan cuando sus pobladores se enamoran.

 Una novela coral de madres e hijas, de mujeres fuertes, de amor y de pérdida. Con una prosa excelente donde no parece que sobre ni falte nada, resulta difícil creer que sea una primera novela de la autora.

 Me encantó.




No hay comentarios:

Publicar un comentario