En esta historia confluyen los personajes de los dos primeros libros de esta trilogía.
Todo comienza con la aparición, por puro azar, de dos cadáveres en un pinar de Valladolid.
Al practicarles la autopsia descubren que uno de ellos es el del principal sospechoso de los crímenes cometidos en Ureña varios años atrás.
Es entonces cuando Bittor Balenziaga y Sara Robles comienzan a investigar a fondo porque, además, van apareciendo otros cadáveres en distintos puntos del país. Cadáveres que parecen obra del mismo asesino.
Pero esta sádico asesino es muy inteligente y atraparlo parece una misión que se presenta como imposible.
Aunque tiene escenas de una gran crudeza, demasiada para mi gusto, se lee muy bien. Así y todo, sigo opinando que la primera, "Astillas en la piel", es la mejor de este autor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario