Aunque está considerada una novela clásica de terror no veo nada terrorífico en esta novela de Mary W. Shelley.
Contada de forma epistolar, tan de moda en el s. XVIII, narra el drama de un joven y brillante físico, Víctor Frankenstein, que busca afanosamente el secreto de la vida.
Lo encuentra y consigue dar vida a un engendro del que reniega por su monstruosidad.
Pero el engendro quiere vivir como los humanos que ve a su alrededor y, para conseguirlo, hace todo lo que está en su mano, incluído la destrucción de la familia de su creador y de ambos.
Como indiqué al principio, no considero que tenga nada de terror, más bien se acerca a la ciencia-ficción.
También es una obra que exhalta los valores familiares y de la amistad, el peligro de querer saber demasiado, trata el conflicto entre el creador y su criatura y muchos temas más.
Es bastante maniqueísta y se nota la falta de experiencia literaria de su autora en varios aspectos, sobre todo en la gestión de la resolución de situaciones, que las deja, muchas veces, en manos del lector ( cómo Víctor consiguió el conocimiento final para hacer la criatura, dónde y cómo consiguió los materiales que empleó, el momento de insuflar la vida...).

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